Apenas han pasado dos años desde que vi a mi madre. Buenas noticias no he recibido mucho. Con cada día que pasa veo a mi hijo crecer más y más. Desde luego mi vida ha cambiado mucho. Entre el día y la noche me cuestiono mis decisiones. Familia, algunos se han alejado de mí y otros simplemente no dejan de apoyarme. Gustar de alguien no es un crimen, sin embargo… Hay que saber a quién escogemos. Incluso si duele separarse de esa persona. Jugar con mi nene es una forma agridulce de pasar un día libre. Kilos de recuerdos me atormentan, sean felices o tristes. “Loca” fue lo primero que me dijo mi madre al enterarse de mi embarazo. Mentiras no le iba a decir, ya que, yo también tenía miedo. Nunca podría retroceder el tiempo, aparte de que es imposible yo lo vería como un acto de cobardía. Ñoña es una palabra que me describe a la perfección porque tiene diferentes significados, spoiler, en todos acierta. Orar es algo que siempre hago en la noche, no solo por mí, sino también por mi niño. Puede que haya mucha gente que piense que fue un error haberlo tenido. Qué según “desperdicie” mi juventud. Rotundamente pienso que están equivocados. Sé perfectamente que, aunque no estaba en mis planes ser madre, puedo seguir adelante de la mejor manera. Tal vez de repente me arrepienta de todo, tal vez esté feliz de todo, existen muchos “tal vez” pero siempre buscaré el mejor. Últimamente me he dado cuenta de que no soy la única, no estoy sola, sé que estas experiencias son más comunes y cada uno se lo toma de diferentes modos, pero entre todas nos apoyamos. Viviré, y lo haré con la mejor cara, aunque cueste. ¡Wow! Se siente bien darme este tipo de reflexiones. “XOXO” una pequeña palabra, pero con gran peso, no sé de dónde la aprendió mi hijo, pero siempre me da fuerzas. Y es cuando regresó a la realidad, cansada pero feliz. Zanjando lo demás, todavía tengo mucho por delante.
