Dentro de nuestro recorrido por la vida, existen momentos en
que el tiempo se convierte en nuestro peor enemigo, y tal vez no existe alguien
que haya logrado describir, de esa manera, esa angustia, como lo hizo Roberto
Cantoral en la melodía “El Reloj”.
Está considerada como un bolero de amor, pero también es una
súplica desesperada para que no llegue el amanecer, ya que culminará en una
separación definitiva.
Cantoral, que en ese momento era integrante del trío Los Tres
Caballeros, junto con Leonel Gálvez y Chamín Correa, realizaron una gira por
Estados Unidos en 1956, este recorrido, tuvo su culminación en Washington D.C.;
dentro de sus presentaciones, mantuvo una relación amorosa con una de las
chicas que participaban en el espectáculo.
Al término de la gira, y al amanecer, la chica debería volver
a Nueva York, y al saber que sería la última noche que pasaría con ella, pedía
al Reloj, que se detuviera.
“Deten el tiempo en tus manos, haz
esta noche perpetua,
para que nunca se vaya de mí, para
que nunca amanezca”
Durante su último encuentro, y el martillar del tic tac de un
reloj, fueron los hechos que detonaron para que este bolero fuera escrito, ya
que la inminente partida de su amada, dejaba un gran vacío.
Por otra parte, existe un mito urbano, que dice que la
canción fue escrita por Cantoral dentro de un hospital, la noche en la que los
médicos le informaron que su esposa, gravemente enferma, difícilmente llegaría
al amanecer. Versión que, en su momento, fue desmentida por el autor.
Los Tres Caballeros estrenaron la melodía en 1957 y de
inmediato se convirtió en un éxito rotundo, a partir de ahí, ha sido versionada
por muchos intérpretes, como Lucho Gatica, Trío Los Panchos, José José y Luis
Miguel, entre otros.
