La emblemática canción “Lágrimas Negras”, compuesta en Santo Domingo en 1929, por el músico, cantante y compositor cubano, Miguel Matamoros, se ha convertido en una obra representativa de la música latina.
Es una historia real de desamor, abandono y devoción incondicional. La melodía se ubica en el género musical bolero-son, en donde se mezcla la melancolía lírica del bolero, con el ritmo bailable del son cubano.
Las metáforas usadas en la letra de “Lágrimas Negras”, son tan fuertes, amargas y profundas, que hieren por completo el alma.
La inspiración de Matamoros, se originó al escuchar el llanto de una vecina de hotel, que lamentaba, desconsoladamente, el abandono de su esposo. La señora Luz, que pasaba por ahí, le contó que era una huésped, que la noche anterior, había sido abandonada por su enamorado, por otra mujer.
En la letra, ella le reclama a su pareja que la dejó, y con ello, mató toda su esperanza. Aún con el daño causado, no le desea mal, y en sus sueños, lo sigue bendiciendo. Se aborda el amor cuando duele, pero que no se convierte en odio.
Habla de la melancolía y la nostalgia de lo que se fue, de seguir amando a quien te hizo daño, demostrando que el amor, es más fuerte que el orgullo y el dolor.
La metáfora central de “Lágrimas Negras”, es un llanto de luto con una pena profunda. Pero no, no son lágrimas normales, llevan implícitas tristezas y el rímel corrido de tanto llorar, ya que siente que su vida se pintó de negro, por la partida del ser amado.
“Sufro la inmensa pena de tu extravío, siento el dolor profundo de tu partida, y lloro sin que sepas que el llanto mío, tiene lágrimas negras como mi vida”.
Llora como si alguien hubiera muerto, pero su amor continúa vivo; su vida quedó oscura y sus lágrimas negras.
La canción fue grabada por primera vez en 1930, por el trío Matamoros, y ha quedado inmortalizada por muchos intérpretes.
En 2003 Bebo Valdés, pianista cubano, y Diego el Cigala, intérprete español, grabaron “Lágrimas Negras”, y en breve, se convirtió en un fenómeno mayúsculo en la música internacional.
Con esta producción, en el que se muestra una fusión de flamenco y son cubano, recibieron importantes reconocimientos en la industria musical, principalmente, el Premio Grammy Latino, al Mejor Álbum Tropical Tradicional en 2004.
